Septiembre 23: Día Internacional de la Lengua de Señas
Entrevistamos a Magda Vargas y Christian Briceño, personas sordas, sobre su experiencia como jurados y sobre la lengua de señas.
Christian Briceño,  jurado de la Beca de Capacidades Diversas para las Artes de Idartes.
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Cada 23 de septiembre, desde que la Asamblea General de Naciones Unidas lo proclamó en 2017, se conmemora el Día Internacional de la Lengua de Señas con el fin de promover la concienciación sobre la importancia de la lengua de señas para la plena realización de los derechos humanos de las personas sordas. En Colombia se crea la ley 324 de 1996 en reconocimiento oficial de la lengua de señas como propia de la comunidad sorda del país.

Con la Beca de Capacidades Diversas para las Artes, el Instituto Distrital de las Artes-Idartes reconoció por medio de 50 estímulos económicos las capacidades diversas de las y los artistas y agentes culturales con discapacidad. La convocatoria, que se cerró en julio de este año, invitó a las y los artistas y agentes culturales con discapacidad física, visual, auditiva, psicosocial, cognitiva, sordoceguera y múltiple a postular su trayectoria y el aporte que han hecho a la memoria, promoción de los derechos culturales, fomento de los artistas con discapacidad y su articulación con otras poblaciones en el campo artístico y cultural en Bogotá. El jurado de la Beca de Capacidades Diversas para las Artes de Idartes estuvo compuesto por Karen Lozano, Magda Vargas y Christian Briceño.

A propósito de la conmemoración del Día Internacional de la Lengua de Señas, Magda Vargas, estudiante de Licenciatura en Educación Infantil de la Universidad Pedagógica Nacional, mediadora educativa del Museo Nacional y la única persona sorda de su familia, y Christian Briceño, técnico profesional en danza contemporánea de la Corporación Universitaria Cenda, actual defensor del televidente como presentador en el programa Toma El Control en Canal Trece y primer presentador sordo de la televisión pública colombiana, destacan su participación como jurados y relatan sus procesos.

 

¿Qué resalta de la conmemoración del Día Internacional de la Lengua de Señas?

Magda Vargas (M.V.): La lucha que han hecho nuestros antepasados por los sordos en todo el mundo para que la lengua de señas sea definida en parte como nuestra propia lengua, ayudando a romper las barreras de comunicación.

Christian Briceño (C.B.): La historia de la comunidad sorda colombiana y de la lengua de señas al interior de la comunidad misma. La lengua de señas se ha convertido en el patrimonio cultural de la comunidad sorda, gracias a ella los sordos hemos alcanzado altos niveles de desarrollo de lenguaje y comprendemos el mundo que nos rodea desde lo visual.  Los movimientos asociativos de sordos en el mundo son un gran referente de incidencia política y social en busca del reconocimiento y estatus de nuestra lengua.

¿Cuál es la importancia de la lengua de señas como parte de la comunicación?

M.V.: Que nos ayuda a nosotros como sordos a comunicarnos con otras comunidades, siendo esto una representación importante de la cultura en nuestra comunidad minoritaria, y a desarrollar capacidades que nos permite darnos a entender con personas oyentes por medio de las mímicas.

C.B.: La lengua de señas nos ha permitido a nosotros los sordos acceder al conocimiento, desempeñarnos en todos los campos de vida del ser humano — educativo, laboral social, cultural— e interactuar con el mundo que nos rodea. Es nuestro idioma. Con el uso de la lengua de señas interactuamos, cantamos, leemos como lo hacen usuarios de otras lenguas. La diferencia está en que nuestra lengua se adquiere o desarrolla desde el canal viso-gestual y se representa desde nuestro rostro, manos y espacio.

¿Cuál ha sido su motivación para ser parte del Banco de Jurados de la convocatoria de arte, cultura y patrimonio?

M.V.: No tenía conocimiento previo del tema y de las actividades que se realizaban hasta que me informaron sobre la propuesta y noté que era una gran oportunidad para aprender algo nuevo y desarrollar mis conocimientos dentro de una comunidad a la cual conozco de sobra.  

C.B.: He estado en momentos cortos desde Idartes: como presentador en la web, en un Laboratorio de Formación Artística para la Discapacidad y como jurado de la convocatoria de la Beca Capacidades Diversas para las Artes.  Creo que es un buen momento y será un hito histórico que una persona sorda tenga la oportunidad de demostrar todo lo que es capaz de hacer sin que el referente sea el oído sino nuestra lengua.

¿Cómo ha sido su experiencia como jurado en las convocatorias en las que ha participado?

M.V.: Solo he participado una vez y me pareció algo sumamente divertido y que me generó un gran aprendizaje. Definitivamente es algo que me encantaría repetir.

C.B.: He trabajado en diferentes entidades privadas y públicas como jurado de inclusión y diversidad. Desde mi experiencia con el arte y sentido de observación he logrado dimensionar detalles con relación a rasgos de expresión artísticos de los seres humanos. Como persona sorda vivo el arte desde la mirada, el cuerpo, los movimientos, los gestos. Para mi participación efectiva con personas oyentes como equipo de jurado requiero tener el servicio de intérprete de LSC a menos que los demás miembros del equipo sean usuarios de las lenguas de señas. Esa barrera es un aspecto que requiere ser contemplado de inicio a fin.

Frente a la convocatoria de la Beca Capacidades Diversas para la Artes desarrollada por el Idartes, ¿qué aspectos destaca como jurado?

M.V.: El gran aprendizaje que como jurado podemos obtener de todos los participantes, los cuales nos mostraron una perspectiva diferente de la vida y cómo ellos ayudan a los demás.

C.B.: Es una oportunidad maravillosa de reconocer las capacidades de las personas que en ella participan.  Así mismo, es muy valioso contar en los jurados con personas que viven la experiencia del arte y la situación de discapacidad ya que es posible comprender desde el ser, el saber y el hacer, y ello genera no solo reconocimiento sino confianza en los procesos.

¿Por qué se debe incentivar la participación de la población sorda en las diversas convocatorias del portafolio de estímulos y en el banco de jurados? ¿Cómo se hace para que Bogotá sea un lugar más incluyente para las personas sordas?

M.V: Me encantaría recomendarles a todas aquellas personas parte de la comunidad sorda a que participen en las diversas actividades que ofrece el Idartes tanto como participante directo como jurados, ya que es una oportunidad inigualable de aprender cosas nuevas y también de experimentar y expresar desde la perspectiva de cada uno lo que han hecho o desarrollado a lo largo de sus vidas. Bogotá puede convertirse en un lugar incluyente siendo abierta a las nuevas cosas y a las nuevas vivencias que puede brindar la comunidad sorda a la ciudad. También, teniendo en cuenta que la lengua de señas colombiana puede ser un idioma nuevo que las personas podrían aprender para mejorar la comunicación con aquellos que somos minoría.

C.B.: Es una gran oportunidad de hacer visibles nuestras capacidades desde nuestros conocimientos, nuestra lengua y nuestra cultura. Estos espacios abren la puerta al mundo del arte, donde se pensaba que las poblaciones no tenían cabida.  Ahora somos parte de los procesos de inclusión.

 

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