“Los niños me han enseñado más, de lo que yo les he enseñado a ellos”: Daniela Martínez

Dos menores de edad juegan con las sombras que hace una figura de papel.
Entrevistas

“Los niños me han enseñado más, de lo que yo les he enseñado a ellos”: Daniela Martínez

Las personas que participan en los 20 Centros Crea que hay en la ciudad se forman de la mano de artistas que Idartes ha contratado.

Las personas que participan en los 20 Centros Crea que hay en la ciudad se forman de la mano de artistas que Idartes ha contratado para llevar el aprendizaje del arte a todos los rincones de la ciudad, brindando opciones para fortalecer la cultura.

Es una mañana serena. El equipo del Instituto Distrital de las Artes - Idartes llega al Crea Lucero Bajo para captar unas imágenes y escuchar de sus protagonistas la historia que se teje día a día.

Inician las clases. Me ha correspondido iniciar por el aula de la artista formadora Daniela Martínez.

Daniela es bogotana, de raíces paisas, licenciada en Formación Artística de la Universidad Distrital, a los 30 años cuenta con experiencia en procesos sociales y comunitarios en su localidad (Usme) y sostiene que llegar al Programa Crea es lo mejor que le ha acontecido en la vida.

Idartes: ¿Cómo llega Daniela al Crea Lucero Bajo?

D.M.: Conocí el Programa Crea por una convocatoria de trabajo. Hasta el momento había escuchado de él, pero no había participado, ni había tenido una experiencia directa. Fue entrar y conocer una perspectiva pedagógica nueva y muy amplia, con unas nociones artísticas bien interesantes. Llegué y me enamoré. Me impactó mucho el programa y ya llevo 4 años apostándole a este reto de crecimiento personal y profesional como artista formadora del Crea.

Idartes: ¿Cuáles son las líneas de trabajo que ha desarrollado a través de su experiencia en el Programa Crea?

D.M.: Como el Programa Crea tiene una incidencia de formación artística en un rango etario que va desde los 6 hasta los 100 años, he tenido la oportunidad de interactuar con gente adulta, jóvenes, niños, grupos poblacionales de infancia en restitución de derechos, población privada de la libertad. En esta sede estoy colaborando con la línea Arte en la Escuela, por medio de la cual se trabaja con niños de diferentes colegios, a contrajornada. Existe también una línea que se llama impulso colectivo, que agrupa a todos estos chicos, jóvenes y adultos de la localidad que tienen algún interés en aprender un lenguaje artístico y conectarse con redes de productividad. Ha sido muy gratificante trabajar con todos ellos.

Idartes: ¿Qué requisitos debe cumplir una persona que quiera hacer parte del Programa Crea?

D.M.: El programa está orientado a generar la participación de toda la comunidad, cualquier persona puede acceder, se incluyen personas de todos los estratos y desde los seis años, sin límite de edad.
Idartes: ¿Cómo reacciona la comunidad de la localidad frente a la oferta del Programa Crea?

D.M.: La comunidad es una gran aliada de nuestra gestión en este lugar. El voz a voz es una herramienta de difusión muy importante en este sector y tiene la ventaja de convocar a todo tipo de personas para lograr una mayor participación. 

Idartes: ¿Cómo participan los docentes de los colegios para articularse con la línea Arte en la Escuela?

D.M.: En general, hay una apertura muy interesante hacia los programas del Idartes. Entre los docentes, por ejemplo, tenemos aliados estratégicos que coadyuvan con los procesos de formación de sus estudiantes con la oferta del Programa Crea y no sólo en las aulas de clase. Son quienes están pendientes del progreso de los chicos cobijados por el programa.

Idartes: ¿Cómo se involucran las madres y padres de familia con el proceso formador de sus hijos a través del Crea?

D.M.: También se involucran, hacen esfuerzos, a veces muy grandes para traer a sus hijos en contrajornada al colegio. Me he encontrado con mamitas que están solitas en el cuidado de sus hijos y le apuestan siempre al programa. Somos una gran familia.

Idartes: ¿Qué herramientas de crecimiento personal aporta el Programa Crea a sus estudiantes?

Daniela, observa al grupo de pequeños pintores. Respira profundo y pausadamente responde:

D.M.: Hay un caso especial del que me gustaría hablar… Es el caso de Santiago. Es un niño que hoy no asistió al taller… Es un niño que tiene dificultades en cuanto a algunos aspectos del aprendizaje. Al principio llegó tímido, indiferente, triste, porque en los espacios en los que participa está acostumbrado a que la gente lo rechace o lo ignore. Y Santiago llegó así al taller. Hoy por hoy, es el primero que termina, es el que siempre está dispuesto a responder por las actividades que se proponen. Ya la tristeza quedó atrás. Me parece que es un cambio muy positivo. Su quehacer artístico y el compartir con sus compañeros, le ha ayudado a soltarse un poco más y a recuperar su autoestima e identidad.

Idartes: ¿Cómo ve Daniela el presente y el futuro cercano del Programa Crea?

D.M.: En el presente, siento que el Programa Crea ha podido innovar, entregando un aporte social relevante a través del arte en la comunidad. Se ha realizado un esfuerzo por lograr una mayor articulación con el sector cultural para generar una mayor participación y arraigo local. En un futuro cercano, me gustaría que la oferta se amplíe un poco más, es decir, tener más puntos Crea; mejorar la infraestructura porque hay algunos Crea que son muy lindos, pero son muy pequeños, tienen unas disposiciones diferentes a otros que sí son mucho más amplios y pueden tener más posibilidades. También es importante extendernos más a la ruralidad, por la altísima población existente en ella. Me siento parte del presente y del futuro cercano del Programa Crea. Los niños me han enseñado más de lo que yo les he enseñado a ellos, trabajar con ellos me hace feliz, también poder compartir con las personas y entregar cada día más de mí, para que quienes se acercan a este programa se involucren y permanezcan fieles a él, como una gran familia. 

Termina la clase, y las voces infantiles se despiden agradecidas por otra jornada de aventuras, conocimiento y aprendizaje grabados en sus corazones, en el salón de Daniela.